El país registró un saldo de deuda externa de 13.805 millones de dólares a junio de 2025. El servicio de esta deuda ya roza el límite de sostenibilidad fijado por organismos internacionales.
Bolivia enfrenta el nivel de deuda externa más alto de las últimas dos décadas y media. A junio de este año, el país debía 13.805,8 millones de dólares a organismos multilaterales, bilaterales y acreedores privados, según datos del Banco Central de Bolivia (BCB). Esta cifra representa un incremento de 460 millones de dólares respecto a diciembre de 2024 y se ubica en el 25% del Producto Interno Bruto (PIB), cada vez más cerca del umbral de sostenibilidad del 40% establecido por el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional.
El servicio de la deuda —los pagos por intereses y capital— sumó 764 millones de dólares en el primer semestre de 2025, lo que equivale al 14,9% de las exportaciones nacionales. Ese porcentaje ya alcanza el límite de sostenibilidad definido por los organismos multilaterales. En total, 549 millones fueron destinados al pago de obligaciones con entidades como CAF, BID, Banco Mundial y Fonplata. El resto se repartió entre compromisos bilaterales, bonos soberanos y acreedores privados.
Expertos advierten un deterioro en la capacidad de pago del país. El economista Fernando Romero explicó que la relación deuda/PIB bajó solo por efecto de un aumento nominal del PIB influenciado por la inflación, no por una mejora real en la economía. “La solvencia de Bolivia se está debilitando y la liquidez también. Exportamos con más dificultades, hay menos inversión extranjera y los créditos externos están condicionados políticamente”, señaló. Organismos internacionales han comenzado a alertar sobre un riesgo creciente de default y crisis de balanza de pagos.





