Las campañas de desprestigio no solo provienen del MAS, sino también de sectores que se presentan como oposición y que recurren a tácticas similares como audios manipulados y mensajes anónimos. Samuel enfrenta estos ataques debido a su liderazgo en las encuestas y porque es considerado como el único candidato con posibilidades reales de vencer al MAS en las próximas elecciones.
En medio del clima preelectoral, Samuel Doria Medina se ha convertido en blanco de una intensa guerra sucia que incluye la difusión de audios falsos y mensajes anónimos diseñados para desprestigiar su imagen. Estas campañas, que circulan principalmente por redes sociales y aplicaciones de mensajería, buscan sembrar dudas sobre su integridad y liderazgo, apelando a estrategias que ya se han visto en procesos electorales anteriores.
Lo preocupante, según su equipo de campaña, es que estos ataques no solo provienen del oficialismo, representado por el MAS, sino también de sectores que se autodenominan parte de la oposición. Esta situación refleja una fragmentación dentro del bloque opositor, donde algunos actores estarían más enfocados en desacreditar a Doria Medina que en consolidar una alternativa unificada frente al gobierno.
El empresario y candidato ha respondido con firmeza, asegurando que estos intentos de desinformación son una reacción directa a su creciente respaldo ciudadano y a su posicionamiento como el único postulante con opciones reales de derrotar al MAS en 2025. Doria Medina ha pedido a la población no dejarse manipular por contenido anónimo y seguir apostando por un debate electoral basado en propuestas y transparencia.




